dimarts, 5 de febrer de 2013

Estoy harto ya de tantos corruptos

 


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Hace unos días estalló una bomba en la cual se conocieron unas anotaciones de la contabilidad interna de los tesoreros del Partido Popular (PP) entre 1990 y 2009, que reflejan pagos periódicos, trimestrales o semestrales de algunos miembros a la cúpula de este partido habían cobrado unos sobresueldos con dinero negro mediante unos sobres. Esto evidentemente corrió como regueros de pólvora, y a las pocas horas en las redes sociales se podía leer "A las 20 horas en Génova. Pásalo" convocando así manifestaciones ante las sedes del PP.

El pasado sábado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, PP, durante su intervención en el Comité Ejecutivo Nacional dijo: Habéis escuchado la intervención de la Tesorera. Quiero agradecer su disposición, su trabajo. Como sabéis, está especialmente preparada para estas tareas. No en vano pertenece al cuerpo de Interventores Generales de la Seguridad Social. Está actuando con total libertad y con la colaboración plena de todas las estructuras del partido.

Poco tardó el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba, Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a salir a la palestra para pedir la dimisión de Rajoy. Es lamentable que él pida eso cuando con lo que arrastra hace años tenía que haber sido él quien tenía que haber dimitido.

Ayer la Fiscalía Anticorrupción de Barcelona pidió a la juez Silvia López Mejías, la imputación del número dos del Gobierno de Cataluña, Oriol Pujol Ferrusola, Convergència i Unió (CiU) y secretario general de Convergencia Democrática de Catalunya (CDC), por el caso de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

Y si todo esto ya no era suficiente, la Fiscalía Anticorrupción también pidió al juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, que impute al diputado de CiU en el Parlament y ex alcalde de Lloret de Mar (Gerona) Xavier Crespo, por su presunta relación con la trama de la mafia rusa de esta localidad de la Selva.