dijous, 15 de novembre de 2012

CiU: 30 años bajo sospecha (I)




los cabecillas de ciu

Desde que en el año 1984 estallara el caso Banca Catalana, una veintena de escándalos de corrupción han afectado de lleno al partido catalanista, Los documentos del «caso Palau» que está desvelando el diario ABC y que ponen al descubierto la financiación irregular de Convergencia Democrática de Cataluña, (CDC) coronan una larga lista de escándalos de corrupción que afectan de lleno al partido del presidente en funciones de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas (el mismo que quiere una Cataluña independiente y con ello tapa todos los escandalos), y al expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Desde que saltara el «caso Banca Catalana», más de 20 episodios han salpicado a la coalición nacionalista de Convergència i Unió (CiU) y se han traducido en dimisiones, imputaciones, detenciones o simples conexiones con asuntos de financiación irregular, pagos opacos o tráfico de influencias.

Estos son algunos de los casos más significativos que ponen en entredicho la forma de hacer política de CiU y los instrumentos que utilizó para financiarse.

«Caso Palau» Más de 30 millones en comisiones.

El titular del Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona, Josep María Pijuán, cree que existen «indicios» de que CDC podría haberse financiado con varios millones de euros de forma irregular, a través de dos vías. Estos pagos se realizarían de forma directa o indirecta a través de la Fundación Trias Fargas, vinculada a CDC. La primera vía consistiría en «entregas opacas de dinero efectivo», unos dos millones de euros, realizadas entre 2002 y 2007 por el expresidente del Palau, Félix Millet, y por su mano derecha, Jordi Montull.
 
La segunda, de casi un millón de euros, era canalizada a través de una desviación de fondos desde la Fundación del Palau. La última novedad de este caso se conoció ayer, cuando un anónimo que se identifica como exalto cargo de una empresa que trabaja en Cataluña envió una carta al juez que instruye el caso, en la que asegura que pagó comisiones de entre el 3 y el 5 por ciento a CDC a cambio de adjudicaciones de contratos públicos. Según denuncia el anónimo, desde su empresa efectuó varios pagos a la Fundación Trias Fargas, que después iban a parar a CDC, pero sus superiores entregaban comisiones aún mayores a los «jefes políticos». «Cuando la cuantía del contrato era de varios millones de euros, la comisión se pagaba solo a esos jefes políticos con salida y entrada en el extranjero, muchos en Suiza. El remitente aconseja en su carta al juez qube usque en el BOE «los contratos con las empresas y administraciones sospechosas, dirigidas por CDC» y añade que «si llevo razón, los números les delatarán, a todos, empresas y administraciones corruptas».

«Caso ITV» Oriol Pujol favorecía adjudicaciones

La Agencia Tributaria señaló al secretario general de CDC, Oriol Pujol (Hijo del expresidente Jordi Pujol), como el encargado de «aportar influencia política y de procurar realizar los movimientos oportunos» para impulsar una trama dedicada a favorecer la obtención de adjudicaciones de estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en Cataluña. Además, se consideró «colaborador necesario» al que fuera director general de Consumo y Seguridad Industrial de la Generalitat entre 1994 y 2004, Josep Tous. Los responsables recibían dinero de ciertas empresas para favorecer su futura adjudicación y anular el reciente proceso que había realizado el tripartito en 2010. El caso sigue abierto y en marzo se produjeron numerosas detenciones de ex altos cargos y personas afines a la formación nacionalista.