dimecres, 24 d’octubre de 2012

El proyecto “Paidós”




cáritas

El proyecto piloto impulsado por Cáritas Diocesana de Barcelona el pasado 6 de septiembre para la erradicación de la pobreza infantil hereditaria, que prevé atender en cuatro años y de forma integral a entre 160 y 200 familias con hijos de hasta seis años, arrancará la segunda semana de noviembre en Barcelona.

Así lo reveló ayer en rueda de prensa la directora del plan, Carme Trilla -foto-, quien ha precisado que este programa, bautizado como Paidós -niño en griego-, se iniciará en un local de la calle Almirall del barrio de La Barceloneta, zona muy castigada por la pobreza infantil, que ya afecta al 30% de los niños catalanes.

Allí se atenderá a un total de 15 familias en riesgo extremo de exclusión social, cuya selección está efectuándose estos días, y se prevé que en un plazo medio de un año puedan "regresar al circuito social normal y salir de la pobreza", ha añadido Trilla.

Trilla ha estimado que en cuatro años pueden pasar entre unas 30 ó 40 familias en los cuatro centros que se abrirán paulatinamente, siendo el primero el de La Barceloneta y el segundo en el barrio barcelonés de Nou Barris, cuya inauguración se prevé para finales de año.

También habrá un centro en L'Hospitalet de Llobregat y otro en Sant Adrià de Besòs, aunque ambas aperturas aún no se han concretado, y la intención de Cáritas es "demostrar la efectividad de este método de trabajo y consolidar Paidós en toda Catalunya".

Trilla ha admitido la presión que sienten las distintas entidades que participarán en el desarrollo de este proyecto, ya que "si sale bien, podría integrarse en la cartera de servicios sociales de la Generalitat".

En los cuatro emplazamientos que se abrirán, las familias recibirán ayuda para buscar trabajo, mejorar su estado de salud, tener o mantener una vivienda digna, mejorar el cuidado de sus hijos, a través de prácticas de higiene, dieta y apoyo educativo, y no se descarta que puedan recibir alguna ayuda económica o bien comida.

"Será como si fueran a la escuela y su atención será integral", ha precisado Trilla, añadiendo que, aunque las familias no vivirán en los centros, sí que pasarán muchas horas en ellos.