dijous, 14 de juny de 2012

¿Para qué tantos recortes y copagos?




medicamentos

En el año 2010 cuando Convergència i Unió (CiU) llegó al Gobierno en la Generalitat de Cataluña una de las primeras cosas que hizo fue recortar en la Sanidad y Educación, quizás esto se podía entender después de la deuda que dejó el gobierno del tripartito formado por el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV). Desde entonces no han faltado movilizaciones por parte de los profesionales, alumnos e incluso de políticos que habían gobernado y son los culpables de ello. Pero en democracia parece ser que todo vale.

El pasado día 17 de marzo ya comentaba en este blog que los recortes que había puesto en práctica la Generalitat no eran suficientes, y estaban estudiando cobrar un euro por cada receta farmacéutica de los medicamentos que necesitamos los enfermos crónicos entre otros.

Pues bien, parece ser que la Generalitat no piensa retroceder en su decisión de cobrar un euro por receta y a partir del próximo 23 de junio, pese a la posibilidad de que el Gobierno de Mariano Rajoy, Partido Popular (PP) acabe impugnando la medida al considerar que invade competencias estatales.

Así lo planteó el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, tras la reunión de ayer del ejecutivo, en la que el consejero de Salud, Boi Ruiz, explicó que "todo está a punto" para que, a partir del 23 de junio, "se pueda implantar adecuadamente" esta medida en Cataluña.

Con el fin de reducir el déficit público catalán, el Gobierno de Artur Mas incluyó en la ley de acompañamiento de los presupuestos para este año una tasa de un euro por receta médica, con la que prevé recaudar unos 100 millones de euros anuales, aunque para el presente año, al aplicarse desde finales de junio, se estima que generará unos 50 millones de euros.

Esta medida igual que las anteriores se podía aceptar aunque nos cueste un sacrificio más si con ello fuera para solucionar el déficit que tenemos, pero desgraciadamente no es así 

El Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) -páginas de 39 a 43- del 11 de junio publica las concesiones públicas promovidas por el Consorcio de la Formación Continua de Cataluña, otorgadas por el Servicio de Empleo. La suma recibida por los sindicatos mayoritarios para planes de formación y la patronal asciende a 41 millones de euros.

En concreto, Comisiones Obreras (CCOO) de Cataluña suma un total de 14.358.831,72 euros repartidos entre todas sus secciones. La propia Confederación Sindical de Comisión Obrera Nacional de Cataluña accede a 7.801.261 euros. El resto del dinero se divide entre los diversos departamentos del sindicato. De esta manera, la sección de Comercio recibe 1.133.248 euros. Por su parte, la división de Servicios Financieros, Administrativos y Seguros recibe 846.797 euros y la rama de Construcción se lleva de las arcas públicas 859.630.

Por su parte, Unión General de Trabajadores (UGT) de Cataluña accede a una cifra similar a la de CCOO. La central socialista se beneficia para planes de formación de la Generalitat de 14.170.604 euros, siendo la propia UGT de Cataluña la que percibe 7.671.665,84 euros. Su división de Comercio es la que más cuantía asume, al cobrar 1.087.155,89 euros. Cerca queda la sección de Servicios Financieros, Administrativos y Seguros, que cogen 930.601 euros del Servicio de Empleo.

Por último, la patronal de empresarios catalana, Fomento del Empleo Nacional, también se lleva un buen pellizco al percibir 12.610.812,22 euros.

Quizás debido a mi ignorancia no llegue a entender de cómo con la que tenemos encima y con la que se nos avecina se siga amamantando a estos sindicatos. ¿Tal vez Mas teme que estos se la monten como están haciendo con el Gobierno de la nación por retirarles parte de ellas?

No seria nada extraño que con toda esta casta política y sindical que desgraciadamente tenemos algún día alguna persona desesperada por la situación en la que le han metido se le crucen los cables y diga, hasta hemos llegado, y arme la de san Quintín.