dimarts, 21 d’agost de 2012

La prostitución en España



prostituta en barcelona

La actual situación económica que padece España no hace posible encontrar con facilidad un puesto de trabajo. Es por ello que muchas mujeres españolas se están viendo 'obligadas' a ejercer uno de los oficios más antiguos: la prostitución.

Hasta ahora los locales de alterne estaban copados en su mayoría por mujeres de nacionalidad rumana, brasileña o paraguaya. Dejaban su país para tener una vida mejor. Ahora estas meretrices tienen que compartir su trabajo con españolas que en el pasado se dedicaron a la prostitución y que, de nuevo, por falta de recursos, tienen que regresar a ella.

En torno al 10% de las mujeres que atiende la ONG Médicos del Mundo son españolas, seguidas de las de origen latinoamericano, Europa del Este y África subsahariana. Por si no fuera traumática su vuelta a la prostitución, muchas de ellas se ven obligadas a rebajar el precio de los servicios que ofrecen e incluso son forzadas por los clientes a practicar sexo sin medidas de protección. A pesar de esta realidad, pocas mujeres españolas han caído en redes de explotación sexual, pudiendo ejercer la prostitución libremente sin ser coaccionadas.

No por ello deja de ser preocupante el número de casos de mujeres explotadas sexualmente. La Policía Nacional, en los cinco primeros meses de este año, rescató a más de 150 aunque ninguna era de nacionalidad española. En cambio, entre los detenidos sí hay españoles, aunque la mayor parte de arrestados proceden de Rumanía.

El pasado viernes entró en vigor la modificación de la ordenanza de convivencia de Barcelona para vetar la prostitución callejera e incrementar las multas a clientes. Esta nueva ley castigará a los clientes y proxenetas con multas más altas aunque se estipula que las meretrices sean sancionadas aunque de forma más leve. En la ciudad condal está prohibido desde el año 2006 la demanda y el ofrecimiento de servicios sexuales.

Para los clientes que pidan o negocien, y cualquier conducta que promueva la prostitución callejera, la multa será de 1.000 a 1.200 euros, y de 1.200 a 1.500 si es a menos de 200 metros de una escuela; si se mantienen relaciones sexuales retribuidas en la calle, será de 1.500,01 a 3.000. Para las prostitutas, la sanción será de 100 a 300 euros por ofrecer o aceptar prestar servicios sexuales retribuidos en la calle, y de 300 a 750 si se hace a menos de 200 metros de un colegio.

Las prostitutas podrán conmutar la multa si participan en un curso de inserción de la Agencia por el Abordaje Integral del Trabajo Sexual (Abits), lo que llevará a desarrollar un reglamento para garantizar su buena aplicación. El Ayuntamiento pretende de esta forma potenciar la atención de estas mujeres ya que según el consistorio, la protección a este colectivo "es una prioridad del gobierno municipal".

Todos estos casos reflejan que hay un porcentaje de mujeres sin libertad que son engañadas y coaccionadas viviendo en situaciones deplorables. Gran número de meretrices acuden a esta actividad por obligación o porque no tienen otra salida puesto que las posibilidades de que subsistan sus hijos y ellas mismas pasa por prostituirse.


2 comentaris:

Joan Vendrell i Campmany ha dit...

Una más, de las tristes realidades de nuestros días.

Joaquin Munté Lapeira ha dit...

Tiene razón Joan, yo que alguna vez hago algún acompañamiento por estas calles, se te cae el alma a los pies al ver el ambiente y miseria que ya.