diumenge, 8 de juliol de 2012

Hay que recortar en la Administración Pública ¡YA!



congreso de los diputados
En las tertulias de algunas televisiones privadas en las que participan como tertulianos políticos de todos los colores, abogados, médicos, escritores, economistas, periodistas etc., suelen transcurrir dentro de la normalidad dando cada uno su opinión sobre el tema que se debate, pero cuando se trata de la situación que nos encontramos económicamente unos creen que los recortes que está haciendo el Gobierno de Mariano Rajoy, Partido Popular (PP), van encaminados para salir de la crisis, otros evidentemente opinan todo lo contrario, pero cuando algún tertuliano dice que Rajoy antes de recortar por donde lo está haciendo debería de hacerlo por la Administración Pública y recortar la cantidad de políticos y afines colocados a dedo, ya que pagar tantos sueldos es insostenible para el país -a lo que yo estoy totalmente de acuerdo con ello-, la tertulia ya toma otro cariz por parte de los que comen de la olla política.
  
Los ciudadanos lo tenemos claro, haga lo que haga el Gobierno, pagaremos los ciudadanos; y si no hace nada, no sólo será peor, sino que además también continuaremos pagando los mismos.

La única posibilidad de transformar la inquietud en esperanza reside en que algunos de los recortes se parezcan a lo que tantos reclamamos, disminuir el tamaño de la Administración, reducir el número de personas que cobran del Erario, liquidar empresas públicas fantasmales, superfluas o tapaderas de algo no muy legal, suprimir todo gasto suntuario, devolver a su tamaño razonable el parque móvil, acabar con el chorro de subvenciones millonarias que se dan inutilmente, etc.

Pues bien, el Consejo de Ministros del pasado viernes, al menos según la referencia oficial y la ampliación ofrecida por la vicepresidenta y el ministro de Justicia, no decidió nada en este sentido.

La vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría comentó detalladamente los ahorros –de unas decenas de millones de euros, al parecer– que se pueden conseguir cambiando la gestión del patrimonio inmobiliario del Estado y renegociando los alquileres; pero esos comentarios no se referían a un decreto o una orden ministerial, sino a un informe sobre el asunto.

Es más que evidente que los mercados están acorralando a Rajoy. Aunque Sáenz de Santamaría intentó dar este viernes una imagen de normalidad y restó importancia a la fuerte subida de la prima de riesgo a lo largo de la semana, lo cierto es que el Gobierno está pensando ya en adelantar el anuncio de su plan de ajuste al próximo miércoles, fecha de comparecencia del presidente en el Congreso.

Los datos indican que en este primer semestre la desviación sobre el objetivo de déficit ha sido muy importante a causa de la caída de la recaudación fiscal, lo que obliga a Rajoy a endurecer el ajuste.

No hace falta ser adivino para darse cuenta de que si el déficit de nuestras cuentas sube notablemente por encima del 5,3% previsto, España está abocada a un rescate de su economía, puesto que será imposible financiarse en unos mercados que cada vez están más cerrados.

Italia tiene una prima de riesgo menor en 93 puntos a la española, pero aun así el Gobierno que preside Mario Monti aprobó esta semana el recorte de un 10% de los funcionarios del Estado italiano, cifra que se elevará al 20% para los dirigentes políticos.

Monti no quiso subir el tipo general del IVA -cinco puntos más alto que en España- por temor a un efecto contractivo sobre la demanda. La iniciativa del Gobierno italiano obliga a Mariano Rajoy a llevar a cabo ese recorte del tamaño de las Administraciones Públicas que ha venido demorando, y mientras no tome esta decisión entre otras, mal vamos.