diumenge, 29 de juliol de 2012

El Plan Anual de Cooperación Internacional 2012



niño muriendose de hambre en áfrica

El Consejo de Ministros aprobó este viernes el Plan Anual de Cooperación Internacional 2012, que prevé alcanzar el 0,22 por ciento de la Renta Nacional Bruta, con un volumen total de 1.049.240,27 millones de euros de Ayuda Oficial al Desarrollo neta. Esta cantidad supone una disminución del volumen de Ayuda Oficial al Desarrollo respecto al año anterior, señaló el Gobierno tras indicar que este plan se ha elaborado "en un momento de crisis económica y financiera internacional".

Según informó el Gobierno, las áreas geográficas en las que se concentrará la ayuda al desarrollo preferentemente serán este año América Latina y Caribe, norte de África y África Occidental.

Por su parte, las prioridades sectoriales se centrarán en gobernabilidad, lucha contra el hambre (desarrollo rural y seguridad alimentaria) y servicios sociales básicos: salud, educación, agua y saneamiento.

En cuanto a las contribuciones a organismos multilaterales de desarrollo, se priorizarán aquellos con los que se han suscrito acuerdos marco de asociación estratégica y aquellos cuyos mandatos sean coincidentes con las prioridades sectoriales.

En diversos casos en los que existen compromisos plurianuales se negociará con los organismos correspondientes la reprogramación de los calendarios de pago.

El Gobierno indica que se priorizará la cooperación bilateral frente a la multilateral, para mantener en la medida de lo posible el diálogo directo con los países socios y la continuidad de los programas, en especial en aquellos países que se consideren de asociación, si bien se mantendrán los compromisos plurianuales asumidos en 2010 en los convenios de ONGD.

En cualquier caso, "España centrará sus esfuerzos en mantener su presencia en aquellos contextos en los que, siguiendo el principio de reparto de tareas, resulte un donante esencial y donde ningún otro donante pueda asumir su papel en caso de una retirada de nuestros fondos".

Con este plan, dice el Ejecutivo, el Gobierno apuesta "por una mayor transparencia y rendición de cuentas", así como por "una cada vez más instalada gestión para resultados de desarrollo".