dissabte, 3 de març de 2012

El cambio del fiscal general del Estado

  el fiscal general del estado, eduardo torres-dulce y un vagón de tren que explosiono el 11-m de 2004

El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce -foto-, ha ordenado al fiscal jefe de Madrid, Eduardo Esteban, que abra "diligencias de investigación" tras la aparición de uno de los vagones de los trenes que sufrieron los atentados del 11-M en un almacén del distrito de Villaverde en Madrid.

En un desayuno informativo organizado por 'Foro de la Nueva Sociedad', Torres-Dulce ha solicitado que "se proceda a investigar la existencia y la custodia" de estos restos ferroviarios y se indague si existe alguna investigación en relación con los mismos.

“Si ya existe, se archivarán las diligencias de investigación, y si no, se agotarán hasta solicitar su judicialización”, para recordar que el Ministerio Fiscal "tiene la obligación de llegar hasta el final en esta investigación” -como se nota que hemos cambiado de Gobierno-.

Esta orden de investigación de Torres-Dulce se produce después de que el pasado martes ‘Libertad Digital’ revelara que uno de los vagones del tren que estalló en la estación de Santa Eugenia no fue desguazado, como ocurrió con el resto del vehículo, sino que se guardó a unas instalaciones que la compañía Tafesa, perteneciente al grupo Remimfer, posee en la localidad madrileña de Villaverde.

Según ‘Libertad Digital’, los trabajadores afirman que hubo orden de que ese vagón se guardara para su reparación. Dicha reparación finalizó el 5 de octubre de 2005. De acuerdo con la declaración de un directivo de Remimfer ante la juez Coro Cillán, agentes de la Policía y la Guardia Civil se personaron en las instalaciones de Tafesa para examinar el vagón, lo que apunta a que el Ministerio de Interior, bajo el Gobierno de Zapatero, conocía perfectamente la existencia del vagón. Según las declaraciones de un trabajador de Tafesa, el tratamiento que recibieron los restos de vagón se había hecho con conocimiento de Renfe y del juez Juan del Olmo, instructor de la investigación sobre el 11-M.

En la información se asegura que, cuando el juez Javier Gómez Bermúdez encargó la prueba pericial, no se comunicó a los peritos la existencia de restos del vagón de Santa Eugenia, que aún se guardaban en Villaverde. También asegura que la empresa construyó un cobertizo para almacenar dichos restos entre el 21 de julio de 2007 y el 19 de octubre del mismo año. El juicio de 11-M quedó visto para sentencia el día 2 de julio.

Los periodistas de ‘Libertad Digital’ ponen de manifiesto que se trata del mismo vagón, basándose en unas manchas que coinciden completamente con las del vagón explosionado en Santa Eugenia.