diumenge, 16 de març del 2008

Cobraba más de 5000 euros en dinero negro

  morín en el momento que es detenido

Según PD.- Morin cobraba más de 5000 euros en dinero negro por abortos a partir de 24 semanas.

Las clínicas de Carlos Morín aplicaban técnicas de mercadotecnia para promocionar sus prácticas abortistas. Así lo han denunciado antiguos empleados, según refleja el sumario judicial en torno a las actividades ilegales de estos abortorios barceloneses.

Estas acciones iban desde una cortés felicitación navideña hasta cuestiones más delicadas.

Siempre según las denuncias citadas, los ginecólogos españoles que derivaban a pacientes a las clínicas de Morín para que se les practicara un aborto, recibían la tarjeta de Navidad y un regalo de empresa. Era la manera implícita de agradecerles que mandaran a las mujeres «para las actuaciones ilegales».

Otra práctica de Carlos Morín era la organización de congresos europeos con el fin de dar a conocer las técnicas de endoscopia, y donde se aprovechaba para dar publicidad de las actividades clínicas de su grupo.

En base a las aportaciones de los denunciantes, se citan presuntos contactos Morín con médicos suramericanos a los que «formaba a cambio de participar en las interrupciones del embarazo ilegales».

Se explica también que dos empleados de Morín realizaban «visitas a diferentes centros de asistencia primaria y a ginecólogos de Barcelona, en las que se les ofrecían los servicios de las clínicas y los teléfonos de contacto». Algunas pacientes han manifestado haber llamado a esos teléfonos, que les habían facilitado «ginecólogos privados, hospitales, etc.».

EN LOCUTORIOS, INMIGRANTES Y CON BONO-DESCUENTO

Había otras maneras de llegar hasta las clínicas. Por ejemplo, Internet, las páginas amarillas o mediante publicidad que se repartía, según los denunciantes, en los locutorios para extranjeros.

A las pacientes que acudían con la propaganda de los locutorios, se les descontaban 50 euros. Morín hace referencia a esta misma cantidad cuando, en su declaración judicial, se le pregunta si en alguna de sus clínicas se hacían abortos después del segundo trimestre de gestación.

El médico contesta que «puede haber sucedido en alguna ocasión bajo criterio psiquiátrico». Añade que las pacientes que acuden a sus clínicas para interrumpir su embarazo proceden de la Fundación Morín y que les da en estos casos un «bono-dona» (bono-mujer) por valor de 50 euros del importe total de la operación.

Reconoce también el doctor Morín que a las pacientes también las derivan otros médicos, otros centros médicos o de planificación, y que otras han tenido conocimientos de las clínicas a través de Internet o por recomendación de otras amigas.